La Cafetería Río, en la esquina que forman la confluencia entre la
Avenida Cantabria y la calle
Federico Olmeda, es una de las más recordadas y frecuentadas por todos los que; bien en los
80 formando parte del campus de la UVA, como después afortunadamente con nuestra propia universidad, fueron alumnos de alguna de las carreras técnicas que se imparten en la
Politécnica de Burgos.
Y es que su proximidad física a este complejo, hizo de inmediato que sus instalaciones fueran las del descanso del guerrero entre clase y clase..., entre examen y examen. Siendo más prosaico y también más realista, habría que decir que realmente era el sitio más frecuentado cuando un grupo de alumnos decidía no acudir a una o varías clases, para pasar a recibir la técnica en otra ciencia no tan erosiva como los pasos de tuerca y la resistencia de los materiales, y sí más mundana, socializadora, intuitiva y gestual como era el
MÚS.
"La Río" que era como realmente se conocía entre su habituales, era además punto de encuentro de alumnos del instituto
Diego Porcelos o de la antigua
facultad de Empresariales. Así pues no era difícil que los viernes, tras dar por terminada la semana, en
"La Río" se formaran fiestas espontáneas o preparadas en las que se conocían todos y todas los que hacían de la carpeta su
"modus vivendi". De allí han salido largos noviazgos de
"esos de toda la vida" que se conocieron en la Facultad, y también encuentros frugales a la luz furtiva de una farola.
La cafetería sigue hoy abierta con la misma vigencia y fuerza estudiantil, pendiente eso sí del futuro de
La Politécnica, y en sus dos plantas además es habitual gracias a sus grandes pantallas que se concentren estudiantes y no estudiantes a visionar los mejores partidos de fin de semana.
Así pues, con más libros de
trigonometría y
álgebra depositados en su barra que en muchas bibliotecas, con una ciencia desarrollada en sus mesas que nunca cambia ni evoluciona;
El Mús. La
Cafetería Río es, y será siempre para muchos de los que pasaron por el polígono docente burgalés (hace años un amigo licenciado en Ingeniería Industrial en Burgos y natural de San Sebastían, lo primero que me preguntó en cuanto me vio a a la orilla de "la Concha" fue ¿sigue abierta
"La Río"?), un auténtico referente, tanto casi como las propias aulas que le hicieron un profesional o que le hicieron desistir, o la tradicional locomotora que preside la puerta de
La Politécnica. ¡Qué un incierto futuro no haga olvidar nunca su auténtica esencia!