El jugador hispanoamericáno del Burgos C.F César Mario Jaquet había sido cedido por el Atlético de Madrid y, en tiempos en que las fichas no daban para grandes mansiones, vivía con nosotros en régimen de alquiler. Fue él mismo el que trajo esa semana el traje del equipo porque le hacía ilusión que saltara con él al Plantío. Y ahí estoy..., recién vestido debajo de los banderines del Atlético, Burgos y el club de procedencia paraguaya de Jaquet.
Ilusionado... saludando a unos y a otros porque no todos los días se viste uno con los colores de su equipo.

Tenía que echarme el último vistazo en el austero espejo. A la derecha la foto del propio jugador y de fondo, en el propio cristal, la novia del mismo.
En mis espalda el número 7 el de la leyenda del fútbol burgalés de aquellos años: JUANITO
Eran tiempos en que se llevaban con orgullo los colores, en que se sentía la camiseta... Y mis padres, ¡cómo no!, vestidos y peinados de época y con los sofás de skay rojo tras ellos, posaban conmigo ilusionados porque en unos minutos estaría sobre el césped...
Nada más y nada menos que sobre el Plantío...
Y llegó el momento. La ciudad bullía en aquellos años 70 con su equipo, y los Domingos los alrededores del campo eran un hervidero de gente anhelando que comenzara el partido. En las gradas olía a Farias y Brandy Soberano porque era cosa de hombres, mientras los críos mirábamos a nuestros ídolos para luego emularlos el lunes en una acera de barrio. Se cumplían como ahora todos los arquetipos burgaleses y así en la pancarta se leía la rima tan inspirada de: -Aupa Burgos Vencedor con el Cid Campeador-.
Pero ahí estaba yo junto a Jaquet, el primero de los agachados por la izquierda. Un día inolvidable...
Aquel niño que una mañana de Domingo era vestido con los colores blanqui-negros creció mientras aquel equipo moría, fidelizado a otros nuevos colores. Quizá por ser los de mi juventud les sentía todavía más dentro; El blanco y rojipardillo del Real Burgos me permitió también la foto de turno con buenos y jóvenes jugadores que más tarde llegarían a excelentes entrenadores.
Pero...
Lamentablemente el tiempo pasa... La memoria permanece anclada a los buenos momentos plasmados por la cámara sobre el césped de un viejísimo estadio de Fútbol...
mientras los equipos de Burgos NO CONTINÚAN...
A César Mario Jaquet, a Juanito, a Guardiola, a mis padres que me enseñaron a amar el deporte y en especial el fútbol, a Burgos y sus equipos que me permitieron pisar el césped del vetusto Plantío.
A todos cuantos jugaron...
A todos cuantos esperemos sigan jugando...
-JOSEMA DEL RÍO-
























