
Nos acercamos a San Pablo y San Pedro (este año vamos a poner a Pablo primero, resarciéndole de tantos años de olvido). Va a ser una semana en
Blogochentaburgos en la cual vamos a analizar los carteles de fiesta
ochenteros, antes de meternos ya en la vorágine festiva con las informaciones de
ámbito 80 que se generen y que tendréis aquí oportunamente.
Eso será antes de la carta de ajuste en
Blogochentaburgos que nos llevará a un verano sin contenidos y a la reflexión por lo que vaya a ocurrir el próximo Septiembre.
Hasta entonces os dejo con los carteles de
San Pedro correspondientes a los años en que nacían tres generaciones de ilustres ochenteros. Como veis ya presentían que nacían unas excelentes generaciones de
ochenteros y, los carteles se alejan de la imagen costumbrista que se llevaba por aquellos años, para llenarse de color y transgresión como correspondería después, cuando esas generaciones tomaron la calle, la música, la creación en
plenos 80.
Mientras tanto, mientras crecíamos, las paredes de
Burgos se llenaban de carteles que citaban a ver al recientemente fallecido
Manolo Otero; en Armstrong estaba ese día
Manuel Gallardo y, posiblemente al lado de las barracas, en la quinta, el Circo Ruso con el inefable Ángel Cristo.
