martes, 2 de junio de 2009

... EN UN AUTOBÚS VIAJANDO BURGOS-BARCELONA BARCELONA-BURGOS EN PLENOS 80. POR ROBERTO RENTERO IBAÑEZ.





Son muchos los que a Blogochentaburgos llegáis desde otros lugares que nos son Burgos ciudad, pero que sois burgaleses de origen o por vinculación familiar. Madrid, Pamplona, Bilbao, Santander, Palencia y Valladolid, unas veces el trabajo, y otras el amor, os ha llevado hasta localidades cercanas desde las que habéis mandado en muchas ocasiones vuestras excelentes colaboraciones. Pero hoy, tenemos la suerte de que ha sido Roberto el que ha aparecido por el mail para contarnos algo, por primera vez desde Barcelona.

Roberto ha nacido y vivido allí, pero se siente tan burgalés como cualquiera y recuerda especialmente las peripecias para venir en algunos veranos de los 80 viajando en un autobús hasta su querido Burgos. No sólo eso, sino que envía para ilustrarnos los anuncios publicitarios que La Vanguardia publicaba con los horarios, precios y teléfonos (sin prefijo por supuesto) para poder viajar hasta Burgos. Os dejo con Roberto y con sus impresiones desde un viejo asiento de Bus.

Roberto dijo: Yo también soy burgalés pero de esos que iban unas semanas de julio o agosto cada año y tenían que volver tristes a sus lugares de origen y nacimiento, en mi caso Barcelona. Aun así, muchas cosas que muestras en tu blog me son muy familiares: me acuerdo del hiper-castilla, de aquel Gamonal con el G-3 en construcción, la catedral vieja y apagada o de jugar con otros niños en la calle y los parques.

Para ir a Burgos siempre utilizábamos unos autocares (piratas que decían) que salían desde el Paralelo en Barcelona y que paraban en la carretera de Logroño (calle Constitución) justo antes del cuartel de la guardia civil frente a un bar que me parece que se llama Copacabana. Recuerdo que iban muy rápido puesto que en aquella época ya había autopista directa y le metían caña. Diría yo que tardaban unas 6 horas más o menos, era sin duda el transporte más rápido. Recuerdo que tenían azafata y todo además de refrescos. ¡Y además no paraba en ningún sitio!

A día de hoy, con el Alsa todo esto es impensable y por eso no he vuelto a coger el autocar. Te envío un par de anuncios de La Vanguardia en los que anunciaban el enlace con Burgos en el verano de 1982. Sin más, te animo a que sigas con tu blog.




8 comentarios:

Marcos City dijo...

Pues Roberto si ves como iba yo en los mismos años a Palacios de la Sierra en unas tartanas que ponía -La Serrana-. ¡Madreeeeee miaaaaa!

j . dijo...

Yo me he montado en los trenes que iban a Soria, con asientos que tenían listones de madera separados, como algunos de los actuales bancos de los parques. El motivo era hacer montaña y el recuerdo de entonces, inmejortable, pese a que el trasero se quedaba a rayas.

balint dijo...

A mi me tocó ir a Barcelona en autobús 2 ó 3 veces a finales de los 80, y yo fui en el autobús oficial (no pirata) que me suena que la empresa se llamaba Zatrans (Zamorana de Transportes), y me acuerdo que paraba en Los Monegros a comer, pero tengo idea que tardaba más de 6 horas.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Y, además, sin móviles que sonaran en el autobús...

Roberto dijo...

A Marcos City: Por suerte las tartanas han desaparecido pero La Serrana sigue a día de hoy comunicando los pueblos de la sierra. Es curioso que en esos autocares la gente se conoce y habla como quien monta en su coche, jeje j.: ojalá se pudiese hoy ir en tren a Soria desde Burgos aunque fuera de pie. Eso se acabó en 1985. balint: Zatrans es la siguiente compañía que conocí y éstos ya paraban en Logroño y Zaragoza junto a la parada que dices en el area de servicio de Alfajarín. Al no ser "piratas" tardaban ya las 8 horas, como hoy en día. Años después Zatrans fué adquirida por ALSA.

Anónimo dijo...

La Sepulvedana ¡Bufffffff!

Floren dijo...

Otro desde Barcelona y burgalés. Me lo paso muy bien en este sitio.

David dijo...

Yo también he ido unas cuantas veces a Barcelona en bus desde Burgos (y viceversa) y la parada en Alfajarin es un clásico. Cogia el autobus a las 22:30 del Domingo y llegaba a las 6 de la mañana a Barcelona, cercanias hasta Martorell, una ducha y a currar. Era la única forma de que cundiera el fin de semana.

Buena idea la línea del Santander-Mediterráneo, lástima que no se explotara mejor esa línea de tren, hubiese permitido un mejor desarrollo de los pueblos de la sierra.