lunes, 12 de mayo de 2008

PLAZA DE VEGA: ENTRE AUTOBUSES Y OLOR A CHOCOLATE CALIENTE





Era la antigua salida natural hacia Madrid y el sur de la península. En ella se acumulaban las diligencias y los transportes de época preparados para viajes interminables por caminos y veredas.
pero tú ochentero...

... tú habrás transitado por ella camino de ese autobús que te llevaba a estudiar una carrera fuera de Burgos.
... o a montarte en otro que te llevaba a cambiar de vida definitivamente.

... antes pasaste por ella para ver Supermán en el viejo cine Calatravas.
... y muchos Domingos de madrugada abrías el entrañable Fornos para terminar la juerga con un chocolate caliente entre risas y amigos.
... por la tarde quizá te acercabas por El Abrigaño a combatir el frío impenitente.
Pero ahora..., ahora la Plaza Vega va a cambiar su faz con el derribo de varias construcciones. Allí quedará el espíritu de todos los que por allí pasamos. Y allí iremos a buscarlo. De momento guardamos en vídeo para la posteridad, uno de los escenarios de nuestra vida...


video

3 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En este lugar es en donde suponemos que situó el autor del Cantar de Mio Cid el campamento de don Rodrigo en los primeros versos del Cantar. Lugar, desde entonces, como señala, de entradas y salidas de esta tierra.

Exiliado dijo...

Cierto. Y muchos situamos nuestro campamento de madrugada tras la obligada visita tabernicola a la estacion del tren. Los churros levantaban a un muerto...

manzacosas dijo...

Hola. Razón tenéis y románticos sois. Pero yo estoy indignado con el tema de la Plaza de Vega. El Plan Paz Maroto (debe ser de 1.945 o cerca) ya contemplaba la desparacición de un montón de casas y la conversión de la Plaza en una elíptica, por lo que se hicieron fachasas curvadas en los edificios que dan entrada a la calle de Madrid y el de acceso a la de Miranda. Ningún Ayuntamiento, de entonces acá, se atrevió a cumplir con ese plan. Todo han sido parches, favores y componendas. Para más inri, el cuello de botella de la entrada al Espoloncillo sigue igual, y han pasado 60 años. Es vergonzoso, siento dencirlo, pero así lo siento. Un saludo