miércoles, 19 de mayo de 2010

CANCIÓN TRISTE DE HILL STREET.

El capitán Furillo desata firmemente el nudo de su corbata y baja del coche. La seguridad en el parque lineal de Río Vena hace días que le preocupa tanto como sus propios demonios interiores: el alcoholismo latente y no reconocido al que le ha llevado su fracaso matrimonial, es una constante en sus pensamientos cuando en comisaria se balancea cadenciosamente sentado en la silla del despacho.

Apoya un brazo sobre el techo del coche camuflado y enciende un cigarro... Sus hombres no pueden estar lejos. Controlarán cada caminante, cada ciclista que sale a pedalear por uno de los mejores corredores verdes de Burgos. Y mientras tanto, conversarán sobre sus vidas, sobre sus soledades y sus inquietudes, al fin y al cabo, son parte de los policías de una de las series más entrañables y humanas de cuantas protagonizaron la parrilla televisiva de los 80.


Furillo se mira en el espejo de su coche; la imagen que le devuelve es la de un hombre derrotado, sin embargo, el siempre procura dar imagen de solidez en comisaria. Escuchar a cada agente..., a cada miembro de plantilla que vive y trabaja en la ciudad.

Algunos de los habituales del Parque lineal del Vena miran al comisario a su paso. Tiene el aspecto de un hombre alto, delgado e integro. Quizá allí, apoyado en su coche, traslade la sensación de personaje habitual de novela negra americana.

Ha tirado el cigarro con cierto desdén y su cara expresa un mohín de disgusto al ver algún perro peligroso sin bozal. Un corredor habitual por la zona le ha reconocido, y todavía lleva vuelta la mirada hacia él y el coche mientras galopa ufano.

Cae la noche sobre Burgos y Furillo vuelve a montar en el coche. Marcha tranquilo. Sus hombres que nadan en las procelosas aguas de vidas frustradas de perdedores, tienen sin embargo la ciudad tranquila. Enciende la radio y suena ya comenzada una triste canción... la de una de las mejores series de los 80.

Una canción triste de Hill Street.

Al día siguiente, como siempre a primera hora de la mañana, alguien dirá a sus agentes antes de que se monten en los coches para comenzar las rondas urbanas: Tengan cuidado ahí fuera...





... Y es que las series de los 80 siguen formando parte de nosotros. Siguen siendo reclamo publicitario aunque sea de forma sutíl y subliminal.


*La celebración hoy miércoles de la final de copa del Rey en Barcelona, hace que el Jueves no haya entrada específica. GRACIAS A TODOS.

4 comentarios:

Montxo dijo...

Gran serie, gran banda sonora y gran recuerdo. Era muy chico cuando veía alguna reposición de esta serie, pero la recuerdo claramente. Fue una de las primeras series policiacas que reflejaba fielmente el trabajo de la policía.

Noventera dijo...

A mi nunca me gustó esa serie...era fan, eso si de Luz de Luna. Recientemente, y gracias a Series Yonkis (esa gran página que la Ministra Sinde-scargas nos quiere quitar) estuve viendo algunos episodios...eran de una ingenuidad apabullante...me entró tanta, pero tanta nostalgia...

Marcos City dijo...

Genial, Maravillosa puesta en escena.

TXUCO dijo...

GRANDÍSIMO FURILLO...