sábado, 10 de noviembre de 2007

EL BAR -LA CALLE-




El bar -La Calle- se encontraba al lado del archivo municipal. Era un lugar de encuentro de noctámbulos y modernos de estética oscura y neogótica,como la catedral que tenía detrás. Entre sus paredes, miles de historias acompañadas por músicas siniestras de origen anglo-americano, que huían del "pachangeo" de la LLana de Adentro. Hoy por su cuesta y su suelo aguijarrado circulan estéticas de pelo amarillo y coches que arrojan por sus ventanillas petardeo cutre-electrónico, pero cuentan que algunas noches, las más oscuras, siluetas negras salen de entre las paredes de -La Calle- e inundan por completo la plazoleta donde se ubica. Otros dicen que son los espíritus errantes de todos los que por allí pasamos alguna vez. ¡IMPRESIONANTE!

*Foto inferior Ángel Ayala publicada en DdB

6 comentarios:

Blogofago dijo...

Disponia de uno de los servicios "masculinos" mas reducidos del mundo....y eso que entonces estaba mas delgado...
Sr. K no hubiese podido ni hacer un autoretrete, o entraba la camara o él...

el_ucraniano_aniano dijo...

Reconvertido en los 90 en La Payola.

blogochentaburgos dijo...

ucranianooooo, no lo sabía pero tenemos que ir por allí a hecer unas fotos. Gracias por tu colaboración y apreciación. un saludo ochentero

jeronima dijo...

lo que más recuerdo: los coches, que en uno de ellos se podía entrar, el buzón de cartas...jo qué recuerdos!
Os acabo de descubrir, gracias por desempolvarme un poco la memoria.
Jerónima

Blogochentaburgos dijo...

Pues nada Jerónima bienvenida a ésta tu casa. Esperamos que te guste y que, además, nos hagas tus peticiones, tus aportaciones o los recuerdos que te apetezcan o nos puedas aportar. Aquí todo lo que nos mandais es publicado. Un saludo

Mara40 dijo...

Todo el año 86 lo pasé en el bar La Calle pero no de noche (aún no me dejaban salir). Por las tardes subía con las amigas a tomar ¡un mosto! pero tengo muy buenos recuerdos de muchos besos y muchas, muchas risas. ¿No había un camarero alto y rubio muy serio? ¡Qué habrá sido de él?