¡
Hijos del desarrollismo de los 60!, mientras nosotros estábamos siendo gestados, o sólo éramos unos pequeños
recién nacidos en
"Las 300 camas", nuestros padres eran testigos de transformaciones día a día. De cosas que se acostumbraban a su vista, y
desaparecían al día siguiente del paso de una excavadora. Algo así como ésto que ha ocurrido este mismo verano en la carretera de Poza.
LO VES...
YA NO...
LO VES...
... y todo ello gentileza del ochentero